Zahir, un hotel salido del sueño

En una parte de la terraza del hotel, Estefanía Cando, gerente, da algunos detalles del emprendimiento en marcha.

En una parte de la terraza del hotel, Estefanía Cando, gerente, da algunos detalles del emprendimiento en marcha.

En el año 2000, los esposos Juan Carlos Quito y Daniela Cando salieron de Cuenca en busca de mejores oportunidades de vida, entonces tenían 19 y 18 años. En el año 2010, cumplidos los 15 de existencia, les siguió Estefanía, hermana de Daniela. Se fueron no por tiempo indefinido ni en afán de ver qué les deparaba el destino, en sus mentes estaba ya impregnada una idea.

Fueron a Estados Unidos a estudiar hotelería, gastronomía, servicios. Sumando sus ahorros a través del duro trabajo diario en una agencia de envío de correos, ingresaron en el Institute Culinary Education (ICE), de Manhatan, Nueva York, escuela especializada en hotelería y gastronomía. Allí se generaron y fortalecieron las ideas que ahora rigen las actividades de Zahir, el único hotel personalizado de Cuenca que abrió sus puertas durante la luna llena de un miércoles 10 de septiembre de 2014.

Fuimos a buscar, aparte de oportunidades de crecimiento económico familiar, posibilidades de aportar al crecimiento de Cuenca. Estábamos en Estados Unidos preparándonos para regresar, siempre trabajando en equipo, entendimos que si es que entre todos sumamos esfuerzos, vamos a llegar a cosas grandes, expresa Estefanía, la gerente y chef del hotel, exteriorizando en las facciones despreocupadas de su joven rostro, el absoluto convencimiento por el proyecto que recrean a diario.

Se trata de innovar en forma permanente los emprendimientos, sobre el emprendimiento base, no podemos quedarnos estancados, porque entonces sobreviene el cansancio, el aburrimiento; si uno ve las cosas estáticas, en el mismo lugar, se pierde el interés, comenta y añade que eso no pueden permitirse, cada vez vamos cambiando, innovando detalles, cosas, siempre sorprendiendo al cliente.

Este es un proyecto que inicialmente se nutrió del crédito de la Corporación Financiera Nacional (CFN), cuando abrió su apoyo a proyectos turísticos, ahora el respaldo se lo recibe del banco Pro Credit, que está en crecimiento en América Latina.

Nos preparamos netamente para este proyecto, no venimos de cuna de hoteleros ni de gastrónomos, ni de nada, somos la primera generación que hace esto. Salimos jovencitos, mi hermana Daniela, de 18 años, mi cuñado Juan Carlos, de 19, yo después, cuando tenía 15 años. Fue una etapa en la que uno podía dar el 300% en jornadas interminables de estudiar y trabajar, era el momento ideal, creo que Dios hace las cosas en el tiempo perfecto y nos dio la oportunidad de estudiar y prepararnos, relata la gerente.

Luego se refiere a los muchos tropiezos, osbtáculos, contratiempos, reveses, hasta el punto de querer “botar la toalla”, pero la perseverancia fue la mejor maestra para llegar a la meta; ahora podemos sumar gratas experiencias, cuando vienen los turistas, cuando llega un empresario, un ejecutivo, el huésped en general.

Siempre hemos trabajado en el servicio al cliente, en contacto con las personas, al frente del negocio, dando lo mejor de nosotros, en un servicio personalizado que nos ha llevado a hacer grandes y gratos amigos, eso es lo gratificante, es el sueño cumplido, reitera la especialista hotelera.

Los esfuerzos personales en el desarrollo de la idea inicial, en la configuración de los diseños integrales que son inéditos y únicos, en las gestiones del financiamiento, proceso constructivo y puesta en operatividad de los servicios, se traducen ahora en el crecimiento de las preferencias. Todos los que nos han visitado ya no pueden olvidarse de este “destino”, ni de Cuenca que ahora es uno de los grandes destinos turísticos del Ecuador.

Es decir, el nombre va generando los efectos pensados, Zahir es una palabra árabe que tiene un significado de que cuando uno ve algo, o a alguien, ya no le puede olvidar, comenta Estefanía. En el cuento del mismo nombre, del escritor argentino Jorge Luis Borges, la palabra Zahir se refiere a una expresión de origen árabe que quiere decir notorio, visible; es uno de los noventa y nueve nombres de Dios.

Entonces lo que se busca con el nombre es que el visitante nunca se olvide de Cuenca y que aquí pasó de lo mejor, descansó, se divirtió, comió bien, insiste la empresaria turística.

El diseño único, destaca en la parte baja de la ciudad de Cuenca. (Foto cortesía)

Todos los elementos citados confluyeron en el presente año en la nominación para los Worl Travel Award (el Oscar del Turismo), junto a hoteles de Galápagos, Quito y la Amazonía. Este sábado se darán los resultados oficiales de los ganadores y existe la seguridad en más de un 90% de que Zahir se llevará el premio, en la categoría de Diseño Integral.

Con el objetivo de la innovación en mente, para el jueves 27 de septiembre está programada la Cena con las Estrellas. Los chefs franceses  Renaud Darmian y Yann Gallón, Estrellas Michelin, deleitarán a los paladares más exigentes con sus creaciones. El evento de las delicias grastronómicas a efectuarse en el restaurante Zircus, ha concitado un gran interés porque desde varias ciudades del país los amigos de Zahir están haciendo sus reservas, anuncia la gerente.

Todos los que trabajamos en el sector aspiramos a tener un Oscar de Turismo, queremos constituir un establecimiento que llegue a ser un destino, que el producto sea reconocido, recordado y recomendado, eso aspira todo hotelero y restaurantero. Eso lo hemos logrado, pero no en forma individual sino con el esfuerzo de 40 personas, sí, personas, antes que trabajadores, destaca.

Detalles, detalles

Por lo general los grandes proyectos esperan ser inaugurados con mayor o menor impacto público, pero en Zahir, pese a todos los detalles y esfuerzo articulados, el reloj conspiró y quiso caminar más lento, el cronograma tenía un retraso de dos días y las habitaciones estaban ya reservadas, no se podía esperar más, las puertas se abrieron y los ejecutivos y el personal dieron la bienvenida a los primeros huéspedes. El hotel nunca fue inaugurado en forma oficial y pública, revela Daniela, otra de las ejecutivas.

Las ideas del diseño salieron de los tres emprendedores y fueron recogidas y materializadas por un equipo de más o menos 20 especialistas en diseño estructural, arquitectura, obra gris, distribución de espacios, distribución de la luz, acabados, diseño de interiores. La prioridad fue dimensionar el talento, productos y materiales locales.

El diseño, la forma de la edificación es nuestra, lo que queríamos tener es un lugar de mucha luz, así, la fachada es de cristal en un 90%. Energéticamente es lindo tener una habitación con una vista panorámica, además somos amigables con el medio ambiente al reducir significativamente el consumo eléctrico, nuestra prioridad siempre ha sido optimizar la luz natural y permitir que se aprecie la belleza de Cuenca a través de los amplios ventanales, dice Estefanía al retomar el diálogo.

Estefanía Cando, con la presidente de la Unión Nacional de Periodistas (UNP) Núcleo del Azuay, Ximena Cordero, en un rincón de la recepción.

El servicio principal es el hospedaje, a ello se suman tres salones para eventos corporativos y reuniones sociales; y, como producto paralelo, se integra el restaurante Zircus que ofrece experiencias satisfactorias para las familias y los grupos de amigos con una fusión de sabores.

Se han hospedado equipos de fútbol como Liga Deportiva Universitaria de Quito, Independiente de El Valle; artistas como Roby y Draco, Gilberto Santa Rosa, Maluma, Miriam Hernández; políticos como el expresidente Rafael Correa, el presidente Lenin Moreno, ministros, asambleístas y más funcionarios.

El hotel tiene 45 habitaciones, una suite presidencial, 4 suites 360 con vista panorámica. El compromiso es seguir creciendo, subraya Estefanía Cando.

 

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