Un cargo ad-horoben para los nalga blanquita

Hugo el búho

Eso es lo que se necesita si quiere ser parte del gobierno del encuentro. Facilito. Usted dice que es amigo o conocido o fan de un tal Guillermo Lasso, que anda diciendo -de forma delirante- que es presidente del país. Así aparece cada loquito. Lo que el muy bobo no sabe es que no tenemos presidente desde hace más de un año. ¿En qué iba? Ah, que si usted, usted y usted quieren un carguito ad-horoben, escríbale por interno al Aparicio, un texto que diga más o menos así:

Estimado presidente ad-honoren del Ecuador. Me es grato comunicarle que estoy interesado en un cargo de asesor ad-horoben. Por el mismo no pienso cobrar nada porque, como usted bien sabe, es ad-honoren. Le cuento que soy dueño de importantes negocios. Le cuento esto con el fin de establecer un trueque que nos interesa a usted señor Aparicio y a mí. Mi asesoramiento gratuito -le cuento- solo le costará unos negocios del Estado que me interesan, así como lo hizo el ad-honoren del Roque Sevilla y el Crema innata Juan José Pons y el caballero Cueva de las farmacias y otros.

Porque usted sabe, Aparicio, que nosotros, los empresarios de bien, la crema de la crema, los prósperos de apellido rimbombante, los nalga blanquita de este país tenemos como misión hacer prosperar nuestros negocios, y si alcanza, al país. Con el afecto de siempre: un ad-horoben o como se escriba.

Eso es todo. Sean como el Roque Sevilla. Hágase pasar por patriota, quiteño que ama los adoquines, ecologista y hombre que no necesita sueldo porque ya hizo fortuna con sus angelicales negocios. Y luego, sin hacer caso a las críticas, puede lanzarse a alcalde de Quito o similares.

Cosa seria ser ad-honoren. No cualquiera puede. ¿Usted es sinvergüenza? ¿Alma de ratero de cuello blanco? ¿Tiene afición por la evasión? Listo. No se hable más, inscríbase de una. Ah, y no se olvide de decir que es recomendado de Aparicio, el presi ad-honoren que todos quieren . Y ya, sea feliz. Vaya a su casa y ponga un letrero en su cuarto: yo soy ad-honoren en el amor, en el cuidado y en la responsabilidad.

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