Para las culturas ancestrales la mujer y el agua son fuentes de vida

Desde diferentes sectores se reconoce el liderazgo de la mujer en la defensa del agua, la naturaleza, el medio ambiente.

Desde diferentes sectores se reconoce el liderazgo de la mujer en la defensa del agua, la naturaleza, el medio ambiente.

Para muchas culturas ancestrales del Ecuador, América Latina y el mundo, la mujer y el agua tienen una estrecha relación: son fuentes de vida.

Este fue el concepto básico que desarrolló el foro El Agua y el papel de las Mujeres en su Defensa efectuado por la Federación de Organizaciones Rurales del Azuay (FOA) y la Ecuarunari, este miércoles 7 de marzo, en el Aula Magna de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca, en el marco de las celebraciones por el Día Internacional de la Mujer.

En el acto se rindió un sentido homenaje póstumo a Natividad Pugo (Mama Naty), Robertina Vele y Verónica Cevallos, tres lideresas de las comunidades rurales del Azuay que centraron sus actividades en la defensa de las fuentes hídricas.

Para la analista Ana Cecilia Salazar, las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial del que la gran mayoría se dedica a la agricultura, garantizando la producción alimentaria y enfrentando en forma directa los impactos contra el medio ambiente.

Trabajar la tierra no es algo romántico, representa un esfuerzo extenuante que en muchos casos no tiene resultados justos por las condiciones inequitativas del mercado, por la desvalorización de las semillas ancestrales, por la introducción de los transgénicos en las poderosas cadenas productivas.

Cuidan del medio ambiente procurando una relación de armonía, de respeto, de sentirnos parte de la pacha mama para liberarla de los impactos externos  y así garantizar que las comunidades puedan alimentar a sus familias.

En este sentido las mujeres son un recurso crucial de las economías rurales, sin embargo, al momento de hablar de la propiedad de la tierra, de las tecnologías agrícolas, del acceso al crédito para la productividad, las mujeres están relegadas frente a los hombres. Lo dicho deja en evidencia que al Estado le faltan muchas políticas públicas para garantizar la igualdad de oportunidades, sostuvo la analista.

Enfatizó que muchas culturas ancestrales reconocen la relación vital entre la mujer y el agua, especialmente de la mujer indígena, campesina, que tiene un conocimiento particular de los vínculos ecológicos para cuidar los sistemas frágiles, las fuentes hídricas.

Sostuvo que ancestralmente las mujeres han sido guardianas de la naturaleza y del agua, en la gestión y provisión, en la defensa de los sistemas y esto es el resultado de una conciencia vital, de sus experiencias, de las dificultades que enfrentan cuando hace falta el agua.

Añadió que en las condiciones precarias de la ruralidad, de los barrios marginales de las ciudades, el líquido es un bien precioso para la reproducción y el mantenimiento de las condiciones de vida.

Aseguró que en muchas comunidades del Ecuador y del mundo, la recolección del agua forma parte de las desigualdades de género, es una actividad asignada a las mujeres y por lo general en situaciones penosas debido a la lejanía de las fuentes, en ocasiones es necesario caminar kilómetros y kilómetros para cumplir la extenuante tarea. En Ecuador el 12% de hogares no tiene abastecimientos de agua y entonces es preciso abastecerse de ríos, arroyos, pozos, vertientes y otras fuentes, mediante todo tipo de utensilios y recipientes.

Puntualizó que cada año las enfermedades ocasionadas por la escasez y la mala calidad del agua afectan a millones de pobres y la mujer debe cuidar de sus enfermos.

En este contexto el liderazgo de la mujer en la lucha por la defensa de las fuentes es esencial. En los últimos años Ecuador ha sido testigo de la fuerte y mayoritaria participación femenina en las jornadas que buscan proteger y garantizar las fuentes, en contra de los procesos extractivistas que atentan contra el medio ambiente y la vida.

Para recordar citó la Caminata por la Vida y la Unidad de los Pueblos que recorrió desde Zamora hasta Quito; las jornadas de defensa de la soberanía alimentaria; la oposición  a la privatización de las fuentes de agua; oposición a los grandes proyectos de minería metálica: Fruta del Norte, Mirador, Panantza, Quimsacocha, Río Blanco, Jeco, Aguarongo, Jatun Cañar, Nanadel, Nanadelito, Íntag, San Luis de Pambil, entre otros.

Subrayó que estas luchas deben desembocar en la derogación de la actual Ley del Agua, en la integración del Consejo Plurinacional del Agua como autoridad única. Hay mucho que reconocer en la lucha de la mujer por la defensa del agua pero también hay mucho que hacer, recalcó la analista.

Sé el primero en comentar en «Para las culturas ancestrales la mujer y el agua son fuentes de vida»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*