Pañales sucios, fotos privadas e informes a la CIA: la empresa española que espió a Assange especuló sobre una posible paternidad oculta

Un camión con una imagen en apoyo de Assange frente a la embajada ecuatoriana en Londres. 5 de abril de 2019. (Foto tomada de RT).

 

La empresa española de seguridad Undercover Global SL espió a Julian Assange durante los siete años que el fundador de Wikileaks estuvo asilado en la Embajada de Ecuador de Londres, mediante una vigilancia exhaustiva que se extendió a sus relaciones más íntimas, publicó la cadena RT este miércoles 22 de abril.

En este contexto, se escudriñaron todas las visitas que el ciberactivista recibió durante su confinamiento y se llegó a investigar la posibilidad, recientemente confirmada, de que hubiera tenido un hijo con su actual pareja, la abogada Stella Morris, durante el encierro.

El dueño de la compañía de seguridad, un exmilitar llamado David Morales, está siendo investigado por la Audiencia Nacional española, por el presunto espionaje de las reuniones de Assange con sus abogados y por entregar supuestamente ese material a la CIA estadounidense.

Obsesión por obtener pruebas

Morales orquestó su sistema de espionaje, alentado por la creciente sospecha de que un bebé que entraba en la Embajada de Ecuador en Londres en brazos del actor Stephen Hoo (amigo de Stella Morris) podría ser hijo de Assange y su abogada.

En su obsesión por probar esta hipótesis, el gerente de Undercover Global llegó a ordenar el robo de los pañales sucios del bebé, con la intención de utilizar sus heces en una prueba genética de paternidad.

Julian Assange a su salida de los tribunales en Londres, el 13 de enero de 2020. (Foto tomada de RT).

Un fragmento de uno se los informes elaborados por la empresa de Morales, al que tuvo acceso el diario El País, plantea “la posibilidad de que el huésped [Assange] haya podido ser padre durante su confinamiento” y apunta a “las recientes visitas que se están recibiendo de este bebé” a la Embajada, y a “los lazos afectivos” que le unen a su abogada Stella Morris, para concluir que “no se descarta que el bebé pudiera tener algún tipo de relación entre ambos”.

“Aun así no podemos confirmar con los datos obtenidos de que esto sea así, por lo que seguimos trabajando en la obtención de pruebas que pudieran darnos un resultado más acertado”, asegura el documento. En este sentido, y tras comprobar que el material recogido en los pañales no era válido para llevar a cabo test de paternidad, los esfuerzos de Morales se centraron en intentar conseguir un chupete del bebé.

Robo de “fotos extremadamente privadas”

Durante la investigación del caso también ha trascendido que cuando Morales sospechó que la embajada ecuatoriana quería rescindir el contrato con Undercover Global y prescindir de sus servicios, el gerente de la empresa de seguridad sustrajo “fotos extremadamente privadas” del disco duro personal de una diplomática.

Esas imágenes habrían sido impresas e incluidas en un documento para extorsionar a la funcionaria y evitar que SENAIN, la agencia nacional de inteligencia de Ecuador, cancelara el contrato, según sostiene la acusación contra Morales.

Además, según una información revelada este martes por la prensa australiana, la dirección de Undercover Global habría designado a “una persona totalmente dedicada” a seguir a la madre de Stella Morris, que se encontraba viviendo en Cataluña (España).

Morris ha admitido recientemente su intención de casarse con Assange, y ha revelado que tiene dos hijos con él. Previamente lo había declarado ante la juez de la que dependía la libertad provisional del ciberactivista, aportando así un argumento de arraigo familiar a su solicitud.

Assange permanece recluido en una cárcel londinense desde que fue expulsado de la Embajada de Ecuador en la capital británica. EE.UU. reclama su extradición y le imputa 18 presuntos delitos, que supondrían una pena conjunta de hasta 178 años de cárcel.

Por su parte, David Morales resultó detenido el pasado mes de octubre y se encuentra actualmente en libertad provisional. Se le investiga por presuntos delitos contra la intimidad y contra el secreto de las comunicaciones abogado-cliente, apropiación indebida, cohecho y blanqueo de capitales.

 

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