María Paula Romo, el reparto de los hospitales y las bombas de octubre.

Por Pedro Granja.

Se podría decir que soy un experto en protestas callejeras. Ingresé a la U cuando tenía 17 años,  me dediqué a estudiar, me recibí con 9.93 y me dieron el Summa Cum Laude por eso. Me tocaba ser profesor de la U de modo inmediato según el Reglamento vigente en esa época pero Ñaño Lelo no lo permitió porque siempre fui un dirigente estudiantil contrario a su proyecto privatizador de la U del pueblo.

El día en que me recibí de abogado, mientras todos mis compañeros le pedían al Rector, al decano, a los ex presidentes de la República invitados al acto que estaban en la mesa directiva que les pongan la museta en la cabeza, yo desfilé viendo a uno por uno con desprecio, luego me acerqué al conserje que estaba de pie y le dije que me ponga el coso ese en la testa.

Recuerdo su cara de asombro, me dijo con una vocecita: ¿yo, flaco, es en serio? y le respondí “sí, tú, que vales más que todos estos tipos juntos”

Fui, hasta el día previo a graduarme, un rebelde. Entonces, conozco perfectamente lo que significa el gas lacrimógeno.

María Paula Romo dice que fue la policía la responsable de lanzar las bombas caducadas, que ella los respalda y que no le hacen ningún daño al pueblo.

Mentirosa. Y lo explico con manzanas: El gas lacrimógeno es conocido técnicamente por sus siglas CS, porque ese vómito contiene un químico que se llama clorobenzalmalononitrile.

El CS contiene nitrilos cloros, esto uno lo aprende en una clase básica en el colegio. Esos nitrilos cuando se caducan al interior de la bomba, se degradan y se convierten en cloruro de hidrógeno óxidos de nitrógeno y cianuro.

¿Usted si sabe que el cianuro es terrible para su salud, cierto? Ehh si, con eso le han arrancado la vida a muchos personajes en las historias de Agatha Christie, salvo el caso de la señora Inglethorp en su obra de 1920, “El misterioso caso de Styles”, que muere intoxicada por estricnina, el resto muere por la ingesta de cianuro.

Pero supongamos que las bombas caducadas no producen este veneno, vamos a olvidar la abundante evidencia cientifica al respecto y nos vamos a concentrar en el HCI que también es un compuesto tóxico y corrosivo. En presencia de humedad  genera vapores de ácido clorhídrico, que ataca a la mayor parte de los  metales. En el cuerpo humano, su inhalación puede provocar irritación,  edema y corrosión de las vías respiratorias. En contacto con la piel  genera quemaduras y úlceras y, si alcanza a los ojos, las consecuencias  pueden ir desde inflamación o irritación ocular y nasal, hasta la  necrosis de la córnea.

Eso lanzaron por todo Quito durante las manifestaciones de octubre. Lo lanzaron dentro de Universidades, en lugares donde dormían niños, hijos de indígenas que protestaban. Solo por este hecho, Romo, no sólo merece ser inmdiatamente destituida por esa porquería de Congreso, sino procesada penalmente.

No siga leyendo este post. Que conste que se lo advierto. No lo lea, es subversivo. Contiene argumentos que lo van a poner a pensar seriamente en la necesidad histórica, por la salud pública, de procesar penalmente a María Paula Romo, además por supuesto de su inmediata destitución que ya ha sido hace mucho decidida por quienes sufrimos la muerte de nuestros seres queridos durante la pandemia como consecuencia del reparto de los hospitales.

Sí, claro que la 10/20, de largo, la peor Fiscal de la historia, ahora nos quiere hacer creer que el sinverguenza de Eliseo Azuero es el jefe de la red de criminales que se apropió de las casas de salud en todo el Ecuador para convertirlas en cajeros automáticos de delincuentes de toda laya que han co-gobernado todos estos años con Mr. Ina Papers, pero esto, no es sino, la triste confirmación que esta señora ha llevado a la vindicta pública a su peor nivel de credibilidad general.

Se lo explico con tapillas: si alguien compra, a sabiendas, un celular robado, comete un delito por supuesto. Pero es lógico que esa persona no lo robó. El despojo lo protagonizó otra persona, que también debe ir presa.

Acá los meten en un SPA, a un montón de rateros, con colchón de agua, masajistas, cocineros, zapatos y ropa de deporte, entrenador personal, nutricionista, televisión por cable, internet ilimitado, tablet y claro su respectivo iphone. Solo están allí, unas cuántas semanas y no devuelven un solo centavo de todo lo que se robaron, pese a que han provocado la muerte de miles de personas débiles. Pero esos cretinos tienen un jefe, y el responsable mayor es el que les entregó los hospitales que está libre como el viento y en el colmo, gobierna.

Si alguien se adueñó de hospitales públicos para hacer fiesta negociando insumos es porque antes, alguien se los entregó.

¿Quiénes eran los únicos que podían repartir los hospitales?

La gente del gobierno de Lenin Moreno. Punto y basta.

Como Moreno es un idiota a tiempo pleno, es una especie de Lucio Aurelio Cómodo, el conocido Emperador romano que no gobernaba, que le entregó el control de Roma a vulgares chambelanes,  la sumió en el caos y provocó la caída del Imperio, completo,entonces queda claro que el reparto lo hizo una de sus titireteros, que son los que realmente han manejado el país como si fuera su negocio privado.

¿Según la ley, a quién corresponde el manejo de la política?

Muy simple, al Ministro de la política.

Por las bombas caducadas de octubre y la represión feroz contra pueblos originarios, por el reparto y posterior saqueo de los hospitales públicos que provocó un aumento de muertos durante la primera ola de Covid en Guayaquil, esencialmente, queda claro que, todos los caminos conducen a Romo.

Esta señora debe ser destituida y si tuvieramos una Fiscal minimamente independiente de Carondelet, ya estaría con orden de prisión preventiva.

No hay que callar. El Ecuador está camino a la desaparición. No podemos tolerar que este tipo de gente nos siga gobernando. Callar es ser cómplices de todo el daño que nos vienen haciendo desde 1830. Todos, idénticos, todos por igual.

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