Manifiesto Público del Frente Cultural del Azuay respecto a las elecciones en la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay

Es positivo que varios cuerpos colegiados e instituciones que se nutren con recursos del Estado renueven sus Directorios y autoridades a través de procesos electorales democráticos, y qué mejor si esos procedimientos se orientan a fortalecer las capacidades de servicio a las comunidades.

Pero también hay que considerar que no siempre las elecciones son sinónimo de democracia y ponen de manifiesto una participación positiva, puesto que, a través de una serie de procedimientos oscurantistas destinados a defender intereses particulares, desgraciadamente el votante resulta manipulado y los resultados carecen de legitimidad.

Este es el caso de las votaciones del pasado viernes 20 de agosto en la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay, en las que resultó reelecto, con mayoría de votos, el candidato de Más Cultura Lista 3, Martín Sánchez.

El Frente Cultural del Azuay, una organización no electorera, reconoce la existencia de esa mayoría de sufragios, pero no la legitimidad de una gran parte de ellos. De seguro la falta de transparencia solo dejó ver las superficies relucientes del cofre.

Alertado por una serie de presuntas incorrecciones de procedimiento y administrativas, el 30 de mayo el Frente Cultural, en ejercicio del derecho de petición y al amparo del Art. 66 de la Constitución Política de la República del Ecuador, numeral 23, pidió de manera oficial al entonces director del Núcleo, Martín Sánchez, que informe, con respaldo documental, acerca de estos temas:

  1. Las actas, certificadas por la secretaria titular de la institución, de las sesiones ordinarias y extraordinarias del Directorio de la Casa de la Cultura, llevadas a cabo durante el periodo 2017-2021, con señalamiento de fechas, de los miembros actuantes y de las resoluciones adoptadas en cada caso.
  2. Las actas, igualmente certificadas, de las sesiones ordinarias y extraordinarias de la Asamblea General de la Casa de la Cultura en las que se aprobaron el Plan Operativo Anual, POA, y otras programaciones de trascendencia, desde 2017 hasta la presente fecha.
  3. Los nombres de los vocales que conforman el Directorio; las solicitudes de admisión a la Casa de la Cultura y al Registro Único de Actores Culturales (RUAC) y en qué fechas fueron aprobadas; así como información sobre el funcionamiento y estado del Museo Agustín Landívar.
  4. La adquisición de libros para la biblioteca Manuel Muñoz Cueva; el detalle sobre el proyecto Biblio Azuay y los recursos recibidos; y el detalle de los recursos obtenidos de la Unesco para el proyecto de Diversidad Cultural.

A pesar de la claridad y la pertinencia de nuestra solicitud, en gesto que insulta la inteligencia y rompiendo todos los plazos, el funcionario entregó centenares de hojas inservibles que, por lo general, no tenían firma de responsabilidad y no se ajustaban a los temas requeridos.

Lo más grave de esto, y de lo cual pueden dar fe ante los juzgados varios de los miembros de la Casa de la Cultura, fue la manipulación del padrón electoral por parte del aún director del Núcleo y la conformación de la Junta Electoral Provincial, con la balanza inclinada a su favor y la omisión de considerar la participación del Frente Cultural del Azuay.

Esta forma de proceder derivó en la descalificación de la Lista sin que ni siquiera se la haya inscrito, argumentando inhabilidades que fueron subsanadas de inmediato en el marco de las reglamentaciones vigentes, como cuando, por vía de apelación, la Comisión Electoral Nacional ordenó la inscripción de las candidaturas del Frente Cultural. En tales circunstancias, el presidente de la Junta Electoral Provincial renunció y dos de sus miembros se fueron de vacaciones, dejando al organismo en acefalía y al proceso en abandono.

Aunque la Junta se reconstituyó cuatro días antes de la elección, la inscripción de nuestra lista quedó en firme prácticamente tres días antes de que se lleven a cabo las elecciones, a destiempo y con sensible desigualdad frente a la entonces sostenida promoción de las otras candidaturas.

Lo dicho, es solo una parte de los hechos que podrían llevar al Frente Cultural del Azuay a impugnar el proceso electoral por claros indicios de fraude y a plantear otras acciones legales. Mas, en honor a la calidad moral y decencia de sus miembros, la organización prefiere dar la oportunidad al nuevo Directorio para que enrumbe a la institución por mejores caminos y, sobre todo, para que el reelecto director rectifique procedimientos. Todo esto mientras se profundiza la investigación de algunos temas pendientes, distintos al proceso electoral que ha culminado.

El Frente Cultural del Azuay, a la vez que prosigue sus actividades, entre ellas la preparación del libro sobre el Bicentenario de la Independencia de Ecuador, se mantendrá todo el tiempo vigilante para que la nueva administración de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay cumpla las funciones para las que fue creada y resguarde en forma real el patrimonio cultural y económico de los cuencanos y azuayos.

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