La falta de acuerdos no permite mejorar el servicio de transporte público parroquial.

Hasta la actualidad se ha renovado la mitad de la flota vehicular (200 unidades).

El malestar de la gente que vive en los sectores rurales es constante por la escasez de buses. Una de las razones  es el aumento de la población en esas áreas.  Si no se toma el bus a la hora indicada se debe esperar alrededor de 30 minutos para que otro bus los recoja, lo que le significa atrasarse, por lo que incluso varios pobladores les ha tocado pagar camionetas.

Son varias las personas  que se quejan del pésimo servicio,  mal estado de las unidades y la escasez de frecuencias. Esto crece en horas de la noche. Se pide además un estudio para mejorar el servicio, se implemente un mayor control sobre las cooperativas interparroquiales en temas preventivos como revisiones técnicas, inspecciones a los choferes y capacitación en el buen trato al usuario.

Hecho que motivo para que en época de campaña surja un sin número de propuestas y ofrecimientos, uno de ellos del concejal Diego Morales quien preside la Comisión de Movilidad, ofreciendo gestionar el incremento de frecuencias y unidades hacía las parroquias, una vez que entre en vigencia el tranvía.

Al menos el 80 por ciento de las unidades de transporte de las parroquias de Cuenca ha pasado los 10 años de servicio y, aunque su vida útil está en el límite de lo legal, su estado no es el mejor, según datos del Concejo Cantonal. En total se debe renovar 475 unidades urbanas, de las cuales cerca de 140 buses cubren las frecuencias hacia la zona rural del cantón, de acuerdo a datos de la EMOV.

Con todo el problema descrito, tras la renovación de los buses urbanos, el mejoramiento del servicio de transporte público apuntará hacia los buses interparroquiales, sin embargo el Presidente de la Cámara de transporte de Cuenca Leonardo Albarracín sostuvo “que las cosas no pasan por oferta de campaña, si no por planificación para que exista un verdadero sistema urbano”, lamento que las negociaciones con el Municipio de Cuenca se mantengan en punto muerto para la integración de los buses y el tranvía.

Sin un acuerdo, el nuevo sistema de movilidad no podrá iniciar su operación, explicando que, con base en estudios de la Universidad de Cuenca, el Municipio requiere que cinco líneas de bus que compiten directamente con el tranvía se conviertan en alimentadoras.

Esto garantizará, de acuerdo con los estudios, que en cinco años se logre un equilibrio entre el número de usuarios del sistema y la tarifa, lo que a su vez permitirá reducir el subsidio al sistema de transporte, que lo pagará “toda la ciudadanía”.

Pero la Cámara de Transporte no está de acuerdo y propone que tres líneas se conviertan en alimentadoras, que se permita la competencia entre una cuarta línea y el tranvía, y que se entregue una, acotando que aún está pendiente la compensación por eliminar la línea 100 que une a las parroquias Baños y Ricaurte por una vía paralela a la del nuevo sistema. Y mientras no se logren estos acuerdos tampoco se puede entrar a hablar de dotar de más buses a las parroquias, que se hace difícil porque al ser un servicio de transporte público pero sostenido con recursos privados  y costosos es imposible que se pueda cumplir.

Finalizo asegurando que hasta la actualidad se ha renovado la mitad de la flota vehicular (200 unidades), a la vez de lamentar que al no cumplirse con la deuda pendiente por compensaciones desde la municipalidad que bordea el millón de dólares, pone en riesgo la renovación total de la flota vehicular, al no poder cumplir con las obligaciones bancarias, tema del que ya han sido advertidas las autoridades, señaló.

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