La democracia revolucionaria y Rafael Correa

Por: Liber Arce

Los que estuvimos 10 años en Alianza País y participamos y ganamos 14 elecciones, vimos la formidable obra física de la construcción de escuelas, colegios, carreteros, hospitales, centrales hidroeléctricas, etc, obras sin parangón en la historia del Ecuador; pero no aconteció lo mismo en lo ideológico y político al interior de Alianza País, ya que los que rodearon a Correa como los hermanos Patiño, los hermanos Alvarado, Alexis Mera y otros, eran los opositores a que se forme un partido auténticamente revolucionario con una poderosa base ideológica y con centralismo democrático de permanente consenso con las bases; se vendió la idea de mantener un gran frente de masas, que era más manejable que un partido disciplinado, y así en Alianza País habían desde elementos de extrema derecha, hasta de extrema izquierda, pasando por auténticos revolucionarios, que eran pocos y una larga lista de oportunistas diletantes, infiltrados, agentes de la CIA, burgueses, boy scouts y lasallanos sin ideología alguna con un programa que ellos mismos llamaban progresista y rimbombantemente socialista del siglo 21, y del comunismo y el marxismo-leninismo NADA.

Y claro al no existir centralismo democrático o sea democracia revolucionaria en las 14 elecciones se puso los candidatos a dedo, nombrados por Rafael Correa que tenía y tiene el dedo mágico electoral. Para citar algunos ejemplos, para la Asamblea de Montecristi por el Guayas se puso de candidatas a dos bellas damas: Diana Acosta y Roxana Queirolo, dos burguesas que fueron elegidas asambleístas y al llegar a Montecristi se pasaron a las filas Socialcristiana; igual pasó con el derechista Rolando Panchana, así como la designación de funcionarios públicos como el oportunista Ramiro Gonzales como Director Nacional del IESS, el corrupto Roberto Cuero como Gobernador del Guayas y hoy también asambleísta; Viviana Bonilla, Marcela Aguiñaga y la larga lista de Boy Scouts y Salesianos, todos ellos sin militancia revolucionaria de izquierda auténtica; así como infiltrados de la CIA como Larrea, Celi, Lenin Moreno y los hermanos Patiño, estos últimos se colocaban en diferentes partidos para luego aliarse al ganador; Raul Patiño fue Jefe de campaña de León Roldos, al perder las elecciones se vino a Alianza País llamado por su hermano Ricardo, quiénes también traicionaron y se fueron con Moreno, aunque tácticamente Ricardo regresó y Raul se quedó con Lenin Moreno; hace unos días en el programa de televisión digital de Jimmy Jairala, Correa dijo que: » ¿Cuál era el problema de elegir a dedo si hemos sacado 49 asambleístas? «. Pero Yo recuerdo que en el año 2019 sacamos 74 asambleístas y se fueron con Lenin Moreno 43, todos ellos puestos a dedo por Correa.

En política los errores se pagan caro, Correa puso a Lenin Moreno y a todos los que traicionaron, nunca se tomó el consenso de las bases, jamás se consultó con ellas, no hubo democracia revolucionaria, y hoy vuelve a incurrir en el mismo error cuando para el Congreso de Compromiso Social, a fines de agosto ya designó a Marcela Aguiñaga como máxima directora de Revolución Ciudadana, una señora de derecha, hoy vinculada al Partido Socialcristiano por su relación íntima con Henry Cucalón, de extrema derecha y brazo derecho de Jaime Nebot. Y también con conexiones con la CIA americana. ¿Ella va a dirigir Revolución Ciudadana? Pues así lo quiere Correa. Se va a repetir la historia de las traiciones y los revolucionarios auténticos serán manipulados como fichas de ajedrez, esto no debe pasar. Hay que corregir esta situación.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

¡VENCEREMOS!

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