El mejoramiento definitivo de la Gualaceo-Limón aún permanece solo en los sueños (VIDEOS)

Derrumbe en uno de los tramos de la vía que hasta la semana anterior, y durante muchos días, no era retirado.

Por Mario Cando

“Vía Cuenca-Gualaceo-Limón: Habilitada, conducir con precaución, deslizamientos en sector Ingamullo II, en los km 6, 10+900, 39, 47, 54 y 57”, señalaba hace pocos días el informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) Zona 6 respecto al estado de la vía desde Cuenca hacia la mencionada ciudad, puerta de entrada a la provincia amazónica de Morona Santiago.

Hasta ahí bien, se ponía en conocimiento de la ciudadanía, sobre todo de los viajeros frecuentes y de quienes por necesidad deben trasladarse a las poblaciones de esa provincia, los puntos de riesgo y de toma de precauciones.

En efecto, Portal Diverso constató esa realidad, pero lo preocupante  es que en las proximidades de ninguno de estos sitios se observa señales de advertencia y entonces, al salir de la curva menos pensada, el viajero se encuentra con los derrumbes y las grandes irregularidades de la calzada. Los conductores deben hacer malabares para sortearlos.

Pero más allá de la necesidad de la señalización de alerta, el problema radica en que esos derrumbes datan de mucho tiempo atrás y nadie ha retirado los materiales deslizados, tarea que le corresponde al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP).

Peor encontrar una solución oportuna y definitiva en el sector Ingamullo II, donde la vía se estrecha en una tenebrosa garganta marcada por el débil talud vertical de la montaña, en un costado; y el profundo abismo, en el otro. El paso de un caballo obstaculiza seriamente el tránsito vehicular, mucho más si se trata de vehículos pesados. Los accidentes, algunos de ellos con consecuencias fatales, no están ausentes.

De esta manera, el trayecto por una vía largamente esperada, de algo menos de 100 kilómetros, y ya asfaltada en su mayoría, se vuelve muy penoso en pleno siglo XXI, cuando desde el centro del país los territorios están cruzados por envidiables autopistas.

En realidad la historia de esa vía se pierde en las décadas que suman más de un siglo. La ruta fue inspeccionada en 1933 por una comitiva encabezada por el sacerdote salesiano Albino del Curto, quien presentó su informe al Concejo Municipal de Gualaceo el 21 de septiembre de ese año. En 1941 la carretera llega hasta las alturas de la cordillera, a 23 km de Gualaceo. El descuido impide su avance posterior.

De acuerdo a los documentos históricos, hacia 1941 estaban construidos los tramos Cuenca-Gualaceo, de 36 km; Gualaceo-Chaucán, 16 km; restaba por construir el tramo Chaucán-General Plaza, cabecera cantonal de Limón Indanza, 44 km, se requería 11 millones de sucres.

Con la creación del Timbre Orientalista, por parte de la Legislatura de 1955, se avivaron los sueños para la culminación y el asfaltado de la vía. El timbre debía rendir 10 millones de sucres por año, suma que permitiría acceder a un crédito de 100 millones de sucres, cantidad suficiente para llevar carreteras de primer orden a la Amazonía. Pasaron las décadas y la realidad es otra.

Hoy que al frente del MTOP se encuentra el cuencano y azuayo Marcelo Cabrera, renacen ligeras esperanzas de que se pueda mejorar esa vital arteria, aunque, de acuerdo a los usuarios consultados, ya no se puede vivir solo de sueños ni de esperanzas, aquí “solo convencen las acciones concretas”.

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