El Gobierno ecuatoriano advierte con pasar de repeler a reprimir la violencia en protestas

El ministro del Interior de Ecuador, Patricio Carrillo, anunció que la Policía Nacional evalúa la necesidad de reprimir la violencia en las protestas que sacuden al país a través del uso de carabinas con perdigones.

«Nos vamos a ver en la obligación, y estamos evaluando con el mando policial, la necesidad de dar el siguiente paso. Ya no podemos seguir repeliendo, tenemos que reprimir con uso progresivo de fuerza, eso implica la posibilidad de utilizar carabinas con munición múltiple, es decir perdigones», expresó Carrillo en conferencia de prensa referida por la Agencia Sputnik.

Agregó que esto es necesario dado que entre los manifestantes hay grupos delincuenciales que usan perdigones, y se encuentran en primera línea atacando a la integridad física del personal policial.

El ministro señaló que el 23 de junio 120 policías resultaron heridos, varios de ellos con perdigones, producto de los enfrentamientos entre miembros de las fuerzas del orden y manifestantes.

Según Carrillo, tanto la ley como el reglamento de Uso Progresivo de la Fuerza permiten recurrir a ese mecanismo, que podría implementarse de manera inmediata, de acuerdo con la evaluación que haga el mando policial.

En las manifestaciones, indicó, los uniformados informarán a través de megáfonos, sobre el uso de perdigones, como manda la ley.

El ministro detalló que al momento son cinco los fallecidos en el marco de las protestas en el país sudamericano.

El último deceso ocurrió en la noche del 23 de junio en la parroquia San Antonio, en el norte de la capital, durante un ataque a un convoy militar que daba protección a camiones de transporte de productos, en el que resultaron heridos de gravedad 17 miembros del Ejército.

Según la autoridad, fue un acto delincuencial y criminal, por parte de un grupo extranjero que lidera una organización criminal que opera en la zona en donde ocurrieron los hechos.

El mismo 23 de junio, en horas de la tarde, falleció otra persona en medio de incidentes en el parque El Arbolito, en el centro-norte de Quito.

Mientras que el 22 de junio murió un manifestante en la ciudad del Puyo, en la provincia amazónica de Pastaza (este) y otra persona en la provincia de Azuay (sur); el domingo se registró otro fallecimiento en la parroquia de Guayllabamba, en el extremo norte de Quito.

Según Carrillo, en los fallecimientos de Azuay y Guayllabamba no estuvo involucrado personal de la Policía, aunque se dieron en el marco de las protestas contra el Gobierno.

Los otros tres casos, dijo, están en manos de las autoridades judiciales y enfatizó que espera que las respectivas investigaciones y procesos se realicen de manera transparente.

El 24 de junio se cumplieron 12 días de protestas, lideradas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

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