Cuenca y el rostro invisible del Patrimonio Cultural, un cáncer que se extiende (VIDEO)

Alerta a las candidaturas a la Alcaldía. Cuenca tiene más de 200 hectáreas en su centro histórico declaradas como patrimonio, 300 más en El Ejido; hay más de 3.000 edificaciones inventariadas. Quito tiene 300 hectáreas y 5.000 edificaciones inventariadas, recibe por compensación patrimonial 90 millones de dólares, Cuenca solo 7, una asimetría más del centralismo.

En forma generalizada los diferentes sectores públicos y privados ponderan la espectacularidad del Centro Histórico de Cuenca, factor que en buena medida es uno de los importantes atractivos para el crecimiento del turismo, pero por desventaja, al parecer la institucionalidad oficial se ha preocupado solo por el buen estado de las tres o cuatro cuadras circundantes al Parque Calderón y algunos puntos ya tradicionales en el devenir histórico de la ciudad.

Hacia la parte occidental de la urbe, desde la Convención del 45 hasta la calle Juan Montalvo, numerosas edificaciones evidencian un avanzado estado de deterioro y algunas de ellas están “a un soplo” de irse al suelo, de unas tres o cuatro solo quedan las fachadas derruidas.

Bien municipal víctima del tranvía

La Casa del Alfarero, en la Convención del 45 y Mariscal La Mar, al momento es “víctima” del sistema tranviario, por alguna situación que deberá ser corregida por los técnicos, al paso de las pesadas unidades toda la edificación se sacude y por lo pronto las fachadas se empiezan a descascarar. La casa es un valioso bien patrimonial.

En una observación rápida, Portal Diverso registró viviendas rumbo al colapso en las calles Gran Colombia y Octavio Cordero Palacios, Gran Colombia y Miguel Heredia, Miguel Vélez y Gran Colombia, Estévez de Toral y Bolívar, Estévez de Toral y Mariscal Lamar, Mariscal Lamar y Juan Montalvo.

Aparte del deterioro de las estructuras, un acto dañino es la toma de las fachadas y armarios de los servicios públicos por parte de “garabateadores” anónimos y promotores políticos que flaco favor hacen a sus candidatos al pegar carteles, así como el descuido de las papeleras y otros espacios.

Preocupación particular tiene que ser la iglesia de San Sebastián, este templo de la arquitectura colonial y de la espiritualidad de Cuenca está abandonado y las huellas del olvido se extienden ya por todos los exteriores de la edificación como un cáncer que amenaza la vida de este ícono patrimonial.

A ninguno de los candidatos a la Alcaldía se le ha escuchado alguna mención al respecto, pero todos hablan de la promoción del turismo y del patrimonio, cuando las realidades están ahí, llamando a la atención a propios y extraños.

Tienen miedo de invertir dineros públicos

Para Joaquín Moscoso, excoordinador zonal del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), si bien se ha avanzado en normativa, legislación e inclusive en políticas públicas, queda mucho por hacer en torno al tema, sobre todo en la dotación de financiamiento para apoyar a los propietarios privados en la conservación de sus bienes. Hay que considerar que la declaración patrimonial de un bien es una carga económica que no debe ser asumida solo por el propietario, dijo.

Aclaró que la misma Ley de Cultura establece que se debe generar incentivos económicos para la conservación de las edificaciones patrimoniales, Quito ha avanzado mucho en este ámbito y tiene proyectos en los cuales la inversión del Municipio alcanza el 50% de los procesos de rehabilitación arquitectónica relacionados con las fachadas y cubiertas.

En Cuenca, pese a que por competencia patrimonial el Municipio recibe casi siete millones de dólares de parte del Gobierno Nacional, no termina por resolver cómo coadyuva a los propietarios a mantener sus edificaciones, tomando en cuenta que muchos de ellos son de la tercera edad y no disponen de los recursos necesarios, otros inmuebles están en disputas de herencia y otros asuntos que conducen a los bienes al colapso, especificó Moscoso.

Joaquín Moscoso, excoordinador zonal del INPC,

“Es fundamental encontrar una política local y para eso esperamos que la Alcaldía, los candidatos puedan encontrar soluciones mucho más lógicas” al respecto, puntualizó el experto.

“Tienen miedo de invertir dineros públicos en patrimonio cultural que se encuentra en manos privadas”, pero la Ley Orgánica de Cultura posibilita estas inversiones porque “el patrimonio cultural cumple una función social”, indicó; por otro lado informó que en el marco de la Convención de 1972 de la Unesco, en París, se creó un fondo al que los municipios pueden aplicar para inversiones de riesgo, conservación, mantenimiento.

Moscoso puntualizó que Cuenca tiene más de 200 hectáreas en su centro histórico declaradas como patrimonio, sin contar el área de El Ejido que suma 300 hectáreas más; hay más de 3.000 edificaciones inventariadas. Quito tienen 300 hectáreas y 5.000 edificaciones inventariadas, pero recibe por compensación patrimonial 90 millones de dólares, Cuenca solo 7, una asimetría más del centralismo.

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