Con cierre de su negocio, ciudadana califica de “fracaso” al proyecto Tranvía

Tras cerrar su restaurante, Consuelo Orellana hace la entrega simbólica de las llaves al alcalde Marcelo Cabrera, responsabilizándolo de la quiebra.

Tras cerrar su restaurante, Consuelo Orellana hace la entrega simbólica de las llaves al alcalde Marcelo Cabrera, responsabilizándolo de la quiebra.

Lo que había anunciado meses atrás y por lo que peleaba con uñas y dientes para que no ocurra, la mañana de este martes 24 de julio sucedió: Consuelo Orellana cerró las puertas de su restaurante El Asador, en la avenida De las Américas, sector del ingreso a Puertas del Sol, y entregó en forma simbólica las llaves del negocio al alcalde Marcelo Cabrera, a quien responsabilizó del fracaso de su emprendimiento y de tantos otros comercios por la mala administración  del proyecto Tranvía.

Comentó que en esa línea de cierres,  uno a uno fueron cayendo los comercios que en su sector sumó más de 30, entre ellos dos sucursales bancarias.

“Para mi y para todos nuestros vecinos ésta es una de las pocas obras que ha cumplido en los ofrecimientos el señor alcalde, en el sentido que él ofreció no hacerlo”, dijo Consuelo Orellana.

Calculó que el perjuicio económico ocasionado a su negocio iniciado hace 18 años supera los 400.000 dólares, y de paso quedaron sin su fuente de ingresos cerca de 100 trabajadores, por todo lo cual está pensando en plantear acciones legales.

Añadió que personalmente no siente que haya fracasado, el fracaso es de la administración municipal y del proyecto Tranvía.

Lo irónico es que un anterior director del proyecto sugirió que seamos emprendedores, que si algún negocio no despegaba, que cambiemos de línea de negocio, lo intentamos pero el municipio no nos permitió con sus regulaciones sobre el uso del suelo.

La ciudadana denunció que en vez de apoyarle en la reactivación de su comercio, el tranvía más bien se tomó el local como bodega propia, de lo cual deberán responder legalmente.

Los frentistas quisieron aplicar las exoneraciones y reducciones de moras y retrasos en el pago de impuestos planteadas en la Asamblea, tampoco el municipio lo permitió.

En lo que consideró un asedio personal, denunció que le cortaron la línea telefónica convencional, le hicieron desaparecer el medidor de agua potable y ahora le ponen trabas en la reposición.

“Perdimos todo, nos robaron todo, nos robaron las esperanzas, quebraron nuestro comercio y quebraron nuestras vidas”, protestó.

Ahora les retamos a las autoridades municipales que congelen sus sueldos hasta que culmine el tranvía a ver si pueden salir adelante, subrayó Orellana.

En referencia a los plazos anunciados, la ciudadana indicó que el informe de la ONU señala 39 días de retraso en las obras, pero de acuerdo al cronograma mandatorio que debía culminar el 1 de febrero de 2016, el retraso real es de 900 días.

Sé el primero en comentar en «Con cierre de su negocio, ciudadana califica de “fracaso” al proyecto Tranvía»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*