Cadena perpetua para quienes asesinaron a sus víctimas arrojándolas desde aviones en vuelo

Familiares de personas que desaparecieron durante la dictadura militar argentina hicieron acto de presencia durante la sentencia en Buenos Aires, el miércoles. Credit Javier González Toledo / Agence France-Presse - Getty Images

Familiares de personas que desaparecieron durante la dictadura militar argentina hicieron acto de presencia durante la sentencia en Buenos Aires, el miércoles. Credit Javier González Toledo / Agence France-Presse – Getty Images

BUENOS AIRES — No hay deuda que no se pague, mucho menos cuando se trata de delitos de lesa humanidad. Los jueces a cargo de la causa de derechos humanos más importante de Argentina condenaron el miércoles 29 de noviembre a cadena perpetua a 29 de los acusados, en un juicio que documentó la práctica generalizada de la última dictadura militar de matar a civiles arrojándolos de aviones en pleno vuelo.

“Este es un momento feliz en la larga lucha por la justicia que se ha mantenido durante décadas”, dijo Víctor Basterra, de 73 años y quien fuera un preso político que estuvo confinado en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), eje central del caso.

“Siempre es satisfactorio verlos sentenciados a cadenas perpetuas”, recalcó Basterra, citado por el periódico The New York Times.

La sentencia coronó el esfuerzo más ambicioso hasta la fecha para responsabilizar a los exlíderes militares por los abusos cometidos durante los años setenta y ochenta, cuando varios países latinoamericanos fueron gobernados por juntas militares derechistas. Los fiscales juzgaron a 54 militares argentinos por la muerte o desaparición forzada de 789 personas y presentaron los testimonios de más de 800 testigos.

El tribunal absolvió a seis acusados, incluidos un par de pilotos, y condenó al resto a penas de prisión que oscilaron entre los ocho y veinticinco años. Cuando concluyó la audiencia, que duró cuatro horas, los acusados evitaron mirar a quienes fueron presos políticos y familiares de los asesinados, que estaban parados al fondo de la sala.

Algunas personas presentes en el tribunal portaban fotografías de sus seres queridos. “Asesinos, violadores”, gritaban las víctimas, tocando un panel de vidrio que los separaba de los acusados. “¡Vas a ir a la cárcel!”, exclamó triunfante una mujer mayor.

El juicio de cinco años puso de relieve la tortura sistemática y el asesinato de miles de personas sospechadas de oponerse al gobierno militar. Fueron recluidos en un centro clandestino de detención ubicado en una base naval de Buenos Aires por orden de la junta militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983.

En una serie de audiencias, los testigos relataron con detalles escalofriantes cómo los ciudadanos fueron drogados, cargados en aviones y arrojados a las aguas frente a la costa de Buenos Aires. Si bien esta práctica se conoce desde hace mucho tiempo, los fiscales lograron hacer una referencia cruzada de testimonios y documentos para detallar cómo se realizó una de las tácticas más atroces de la dictadura argentina.

El juicio también esclareció la complicidad de la Iglesia católica en los crímenes de la junta. Ningún miembro del clero fue acusado en el juicio, pero los fiscales alegaron que los religiosos fueron cómplices en la ocultación de los detenidos ante la presencia de los inspectores internacionales de derechos humanos.

Fuente The New York Times:   http://nyti.ms/2A35fd8 

Sé el primero en comentar en «Cadena perpetua para quienes asesinaron a sus víctimas arrojándolas desde aviones en vuelo»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*