Alianza País en el ojo de la tormenta política

El asambleísta Azuayo expresa su respaldo al presidente Lenin Moreno, le acompañan la concejala Gabriela Brito y la subdirectora provincial de AP, Rocío Juca

El asambleísta Azuayo expresa su respaldo al presidente Lenin Moreno, le acompañan la concejala Gabriela Brito y la subdirectora provincial de AP, Rocío Juca

La tormenta que envuelve a las  facciones en pugna al interior del movimiento Alianza País se incrementó esta semana empujándolas el martes y miércoles al ojo del que difícilmente saldrían mediante acuerdos satisfactorios para las partes.

El martes 31 de octubre, la noche del Halloween, una parte de la Dirección Nacional presidida por la asambleísta Gabriela Rivadeneira hizo pública en Quito la resolución de destituir al presidente de la organización política y también presidente de la república, Lenin Moreno, por faltas graves e inasistencia a las convocatorias. En su lugar fue posesionado el ex canciller Ricardo Patiño.

A día seguido, en respuesta a una medida cautelar pedida por Moreno, al considerar que lo actuado por la Dirección Nacional “viola sus derechos constitucionales e incurre en faltas procesales internas”, un Tribunal de Garantías Penales de Quito dejó sin efecto esa resolución.

La instancia judicial dispuso al Consejo Nacional Electoral (CNE) que no proceda a inscribir el nombramiento de Ricardo Patiño como presidente de AP. El secretario de la Presidencia, Eduardo Mangas, colgó en su cuenta de twitter: “Quienes participaron de esta reunión ilegal tendrán que ser sometidos a Comisión de Ética y Disciplina y ser expulsados del movimiento”.

Estas acciones oficializaron la fractura del movimiento, hecho que hasta antes de la noche del martes estaba en el nivel del rumor pero evidenciaba cada vez con más fuerza la inevitable ruptura. Los medios de comunicación recogían en parte la despiadada batalla que libraban los sectores de base en las redes sociales.

En la Asamblea Nacional, un grupo de 43 legisladores respaldaron a Moreno calificando la decisión de la Dirección Nacional como “espúrea e ilegal”y la próxima semana publicarán un manifiesto público en este sentido.

En consonancia con la guerra por el control del poder al interior de AP, las directivas provinciales también se fueron partiendo, al igual que su militancia.

En Cuenca, el asambleísta Esteban Albornoz, la subdirectora provincial de AP, Rocío Juca, la concejal Gabriela Brito, en rueda de prensa oficializaron su respaldo a Lenin Moreno; se sumaron el director cantonal de AP Cuenca, Xavier Barrera, los concejales Carlos Orellana, Marco Avila, el ex gobernador Humberto Cordero; los alcaldes Juan Diego Bustos, de Gualaceo; Raúl Delgado, de Guachapala, Wilson Ramirez, de El Pan, presidentes de Juntas Parroquiales, entre otros personajes públicos y líderes. AP Ruptura  

Esto debilita seriamente las posiciones del director provincial de la organización y asambleísta, Juan Cristóbal Lloret, así como de la ex secretaria ejecutiva y actual asambleísta azuaya, Doris Soliz, quienes aparecieron junto al sector dirigencial que destituyó a Moreno.

De lo que se puede advertir a través de la interacción de los miembros de bases en las redes sociales, poco a poco la balanza se va inclinando a favor del presidente Lenin Moreno.

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